Es indudable, que con recursos amplios se dan mejores condiciones para que las implementaciones sean confortables, adecuadas y amigablemente escalables.

Sin embargo, todo aquel que esté vinculado de alguna manera con el área de tecnología de la información, sabe por propia experiencia, que las necesidades, siempre van un par de pasos adelante de las inversiones en el área.

Esto es especialmente cierto, en pequeñas y medianas empresas, pero las grandes, no están exentas de problemas en este sentido. Las tendencias a sobredimensionar del lado de los requerimientos o subutilizar del lado de los recursos, ocasiona una veloz depreciación tanto del personal como de los equipamientos utilizados en las implementaciones.

Es en este escenario,los periodos de amortización no alcanzan y muchas veces se termina cerrando el ciclo de uso y reemplazo sin haber explotado a conciencia a todos los actores.

Es necesario abordar las cuestiones de dimensionamiento y ejecución, con una visión heurística, considerando a todos los actores y no solamente las cuestiones técnicas relevantes, tales como la infraestructura y equipamiento requeridos.

En Neodata, buscamos de conciliar las necesidades concretas con la disponibilidad de recursos. Esto no sólo es característico para implementaciones de mediano rango, sino en soluciones escalables complejas, donde prima la disponibilidad y redundancia de servicios, pero a un costo acotado a las realidades particulares de cada empresa.

 

Una nube propia

“La nube”, tal como se conoce al concepto de lo que está en algún lugar y siempre podemos usar, no tiene por qué estar basada en onerosas implementaciones sobre plataformas de terceros. Se puede pensar y es deseable realizar, el esfuerzo para dimensionar adecuadamente las necesidades y volcarse hacia la idea de una “nube privada”.

Sin desmedro de las capacidades casi ilimitadas de plataformas basadas en Google o Microsoft, en NEOdata orientamos las soluciones haciendo foco en las necesidades reales de nuestros clientes.

Uno de los conceptos, más cercano a los usuarios, basado en implementaciones de virtualización, es el de servidor de aplicaciones.

Con el correcto dimensionamiento y la utilización adecuada de los recursos disponibles, es posible abordar soluciones integrales, de bajo a mediano costo, altísima disponibilidad y escalabilidad completa durante todo el ciclo de uso.